Bolivia: presente y futuro

Cierto es que dista de ser un seleccionado que despierte expectativas más allá de aspirar a amargarle una tarde o una noche a algún seleccionado con aspiraciones a llegar lejos en las justas americanas. Pero si hay algo que resulta atractivo para los amantes del fútbol es, precisamente, eso. Prestarle atención a los débiles, para lograr encontrar sus puntos más fuertes, para analizar si han existido evoluciones, o simplemente para ratificar que su realidad y perspectivas no distan de lo históricamente conocido.

En esta última fila se encuadra, quizás, el presente y el futuro del seleccionado boliviano, el cual parece destinado a anclarse en el recuerdo de aquella temible camada comandada por el “Vasco” Xabier Azkagorta, la única que logró clasificar a una fase final de la Copa del Mundo a principios / mediados de la pasada década de los noventa del siglo pasado.

Cierto es que la bonanza económica protagonizada por las políticas analizadamente populistas de Evo Morales han desarrollado la sociocultura boliviana, pero dicho traslado no se ha llevado al fútbol, el deporte favorito del mandatario (quien siempre que puede lo practica), más allá de un fenómeno que se viene produciendo no solo en el país trasandino sino también que en el fútbol sudamericano en general (esto es, la aparición de nuevos equipos en las primeras divisiones y copas internacionales) La liga local sigue apostando a sus viejas academias para proveerse de futbolistas, y los extranjeros que se acercan a las entidades más importantes suelen ser futbolistas de países limítrofes que suelen provenir de ligas de ascenso.

Quizás por eso los nombres se repiten durante tanto tiempo, o apellidos como Baldivieso, Moreno, Etcheverry pareces sonar eternos. El abanderado resulta ser ahora, entonces, el también mitad brasileño Marcelo Moreno Martins, quien a pesar de haber nacido en Santa Cruz de la Sierra hace casi 32 años y de haber jugado para Brasil en seleccionados juveniles, finalmente primó su mitad boliviano para tomar partido por el más débil a lo largo de su carrera como profesional.

Marcelo Moreno Martins. (Foto: peru21.pe)

Con varios títulos en su haber, con el hecho de haber sido el futbolista boliviano más caro de toda la historia (vendido en 14 millones de dólares al Shakthar Donetsz ucraniano por parte del Cruzeiro), con el gusto de  haber jugado con las camisetas más importantes del fútbol brasilero (Cruzeiro, Gremio, Flamengo), radicado en la lejana China donde juega por una millonada en un ignoto club de segunda división, aún puede darse el gusto de ser el futbolista nacional más jerarquizado, y quizás ingrese por fuerza propia al panteón de aquellos consagrados, aunque sosteniendo sus columnas desde un escalón más enano. 71 partidos con la camiseta verde, 17 goles convertidos, tratará esta noche de gastar su bala de plata de manera eficiente en la oportunidad que logre tener de frente al arco de su patria adoptiva.

Pero hablábamos de futuro. Y alguna vez nos ilusionamos con el generoso despliegue de un Alejandro Chumacero que hoy no estará en el “once” que dispondrá en el campo de juego el Entrenador Eduardo Villegas. Entre esos nombres que más allá del veterano arquero Carlos Lampe y el mencionado Moreno Martins despunta el de un zurdo próximo a cumplir 20 años, con nombre de ilustre futbolista que también castigaba redes desde la larga distancia por su mismo sector del terreno de juego. Roberto Carlos Fernández Toro, futbolista del Blooming de Santa Cruz de la Sierra. Quizás el nombre a tomar en cuenta, por lo menos por curiosidad, dentro de un esquema que parece inalterable en el transcurso del tiempo.

Roberto Carlos Fernández (Foto: www.diez.bo)

¿Llegará el tiempo, finalmente, que el despegue del Bolivia País sea acompañado por el de Bolivia País Futbolístico? El tiempo lo dirá. No parece posible, Tampoco imposible. La pasión, siempre vigente. Y mientras haya un Moreno Martins, el Fantasma de los Guerreros de los Noventa siempre seguirá merodeando los terrenos de juego, aunque el debut en la Copa se produzca ante el local, y ese local sea el Seleccionado Brasilero.

Texto escrito por Kwell

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *