[BRASIL 2019] Argentina 2-1 Chile: ¡La tercera es la vencida!

Argentina y Chile se enfrentaron en el Arena Corinthians, para disputar el tercer puesto de la Copa América Brasil 2019. Finalizó siendo victoria para los de Lionel Scaloni, ya que se impusieron por dos goles contra uno, despidiéndose de manera noble del certamen. 

Por: Mike Luca (@MikeLuca7)

Un partido con historia, un encuentro con pica, un enfrentamiento con una rivalidad latente y trascendente, principalmente por los últimos años. Ya que, recordemos que estas dos selecciones chocaron en las finales de las Copas América 2015 y 2016, siendo victoria en ambas oportunidades para el país trasandino, por los tiros desde los doce pasos. Heridas que sin lugar a dudas quedarán de por vida para la “albiceleste”, ya que Chile consiguió sus primeras dos copas frente al conjunto dirigido, por aquél entonces, por Gerardo “el Tata” Martino. Ambas contiendas terminaron 0-0, una en Chile y la otra en Estados Unidos.

El “match” arrancó con una intensidad agobiante para Argentina, quién comenzó haciéndose dueño del juego, aunque sin apoderarse del dominio del balón. Argentina comenzó haciendo mejores transiciones en ataque. 

A los 12′ ya comenzaron a complicarse las cosas para los de Reinaldo Rueda, ya que Messi tuvo un tiro libre en la mitad de la cancha, éste lo ejecutó rápidamente sorprendiendo a todos y habilitó de manera formidable a Aguero, para que este sobre la carrera haga una jugada propia del City, amagó a Arias y definió con el arco en soledad.

Luego siguieron llegando las malas para “la roja”: Alexis Sánchez, la máxima figura del equipo, se retiraba lesionado por una molestia en su isquiotibal izquierdo.

A los 22′ llegó el segundo balde de agua fría para Argentina: pase milimétrico de Lo Celso para Dybala, para que el jugador de la Juventus se vaya solo por la izquierda y se la pique por encima al arquero de Racing, Gabriel Arias. 2-0 y partido prácticamente relajado para nuestra selección, que prometía una goleada.

Parecía que realmente la superioridad de un conjunto sobre el otro era superlativa, casi todos llegaron a pensar que este partido era una “revancha” por lo anteriormente mencionado, y no se equivocarían, al menos por la tensión y la agresividad de cada disputa. 

Todo cambió radicalmente a los 37′, cuando Lionel Messi fue a disputar con Gary Medel una pelota ya perdida sobre la línea de fondo. Ambos jugadores empezaron a pechearse, siendo el futbolista chileno quién le tire un cabezazo innecesario y grotesco al astro argentino. El árbitro Díaz de Vivar ni lo dudó y expulsó insólitamente a ambos “players”. Siendo completamente sorpresivo para todos. Esto puede tener muchas interpretaciones, pero humildemente quién les escribe deduce que el primer motivo sería explicado como una represalia de la Conmebol para con “la pulga”, por sus declaraciones post-partido frente a Brasil, tildando a la organización de que es manejada por el país anfitrión. La otra, es que el juez paraguayo de 35 años quiso hacerse conocido a nivel mundial, expulsando a uno de los mejores jugadores del planeta, si este fue el caso, le salió pésimamente mal. Al fín y al cabo, el jugador chileno ex-Boca se salió con lo suyo, ya que si hacemos una metáfora y lo comparamos con el ajedréz: siendo un simple marfil, se sacrificó para quitar a la reina del partido.

Luego de este hecho repudiable, cambió completamente el rumbo del encuentro. Chile, por su parte, continuó manteniendo la posesión de la pelota, aunque sin lastimar del todo a la portería rival. Argentina prefirió mantenerse con un 4-3-1-1, con Paulo Dybala como enganche y con Sergio Aguero en posición de nueve. 

El segundo tiempo comenzó con malas noticias para los de Rueda, ya que apenas transcurridos dos minutos, se iba lesionado Gonzalo Jara. Aún no se dieron detalles de su lesión, aunque se retiró con muletas del camarín.

A los 58′ se producía una jugada también cúlmine para el desarrollo: Giovanni Lo Celso fue a disputar una pelota temerariamente al suelo con Charles Aránguiz, con la mala fortuna de haberlo tocado apenas y que el jugador chileno caiga al suelo. El colegiado fue a consultar al VAR y decidió cobrar la pena máxima. El encargado de ejecutarlo fue el jugador del Barcelona, Arturo Vidal, para que como en la tanda de penales del 2015, patear con efectividad y convertir el tanto, para darle esperanza a su país de revertir el resultado.

Luego de este gol se calmaron sorprendentemente “las aguas”, ya que se bajó la intensidad (entendida ya que ambos estaban con diez jugadores) y se empezaron a dedicar tan sólo a generar faltas bruscas y muy cobrables. Terminaron habiendo 21 faltas de Argentina y 18 de Chile, sin lugar a dudas un encuentro muy interrumpido. El árbitro decidió amonestar a cuatro jugadores argentinos y tan solo a tres chilenos. Lo del encargado de impartir justicia fue deplorable, ya que la contienda se le fue completamente de las manos desde el minuto cero. Y si bien era un partido de alto vuelo y con una historia detrás, no pareció estar preparado y apto para dirigirlo.

Fue final del juego en San Pablo, en una tarde con altas vibraciones y gran disputa, Argentina venció de una vez por todas a Chile, y se quedó con el tercer puesto de la Copa América 2019. Más allá del resultado, lo más importante terminaron siendo las conclusiones que quedaron sobre los arbitrajes sospechables de este certamen, los rendimientos irregulares y de menos a más de nuestra selección, de los rendimientos y altibajos de ciertos jugadores de los cuáles quizás se esperaba más. Y sin lugar a dudas de las declaraciones posteriores de Lionel Messi, ya que habló como nunca, hasta llegando a comentar que “todo lo maneja Brasil” y que no quiso ir a recibir la medalla porque no quería ser parte de esta corrupción. Palabras más que fuertes, que nos dejan pensando sobre su futuro en la Selección Argentina.

“La albiceleste” se despidió de pie, con una victoria necesaria para ganar confianza de cara al futuro, pero con la bronca entendible por el partido anterior ante Brasil; ya que al menos, en circunstancias normales, se debía ir al tiempo extra. Habrá que pensar igualmente en el futuro de nuestro seleccionado y mirar para adelante, ya que material de calidad hay, solamente hay que distribuirlo de la mejor manera, encontrando a un líder verdadero que quiera tomar el timón de este equipo, para que este país ganador de dos mundiales y 14 Copas América, pueda volver a estar en lo más alto del mundo y del continente. 

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