La máquina alemana

Por Gabriel Ruiz (@Gabo_xnz)

En otro de los partidos esperados de la primera fase, Alemania le ganó 4 a 0 a Portugal, en el debut de ambos en el grupo G, con notable eficacia y contundencia, pese a que los lusitanos contaban con Cristiano Ronaldo desde el arranque. Thomas Müller con 3 goles, además de un excelente rendimiento, fue el jugador estelar de la jornada.

Aquella frase que alguna vez dijo Gary Lineker parece ser inoxidable aún bajo el calor y la humedad del Mundial de Brasil: “El fútbol es un deporte en el que juegan 11 contra 11 y en el que siempre gana Alemania”. En el estadio Arenta Fonta Nova de Salvador, la nueva víctima de esta casi “Ley de Newton” fue Portugal. Hasta el reciente ganador del Balón de Oro, Cristiano Ronaldo, debió inclinarse ante un conjunto teutón que amalgama el histórico sacrificio y carácter con la técnica depurada de sus nuevos baluartes. A eso hay que sumarle, una ductilidad táctica para el intercambio de posiciones que hacen imposible que uno no remita o compare con aquella Holanda de 1974. Fútbol total, pero alemán.

Sin embargo, como varias máquinas, necesitó unos minutos para calentar motores. En el comienzo del partido, Portugal buscó esconderle la pelota y atacarlo. Proponer un ida y vuelta. Sobre los 7 minutos, Ronaldo exigió al arquero Manuel Neuer, luego de un error en la salida de Philip Lahm, ex lateral derecho reconvertido en volante central. Inmediatamente, Rui Patricio devolvió la gentileza en una fallida entrega a Sami Khedira que por poco termina dentro del arco desguarnecido.

Pero la resistencia lusa duro poco. A los 10, Müller cambió por gol, de penal, la falta que cometió Joao Pereira a Mario Götze. El vendaval de calamidades recién iniciaba. El entrenador Paulo Bento hizo ingresas a Eder por la lesión de Hugo Almeida.

Las diferencias entre equipos se hacían notables pese a esquemas semejantes. Mientras Portugal carecía de profundidad ofensiva, inclusive CR7; Alemania era agresiva en todos los sectores del campo, principalmente con su tridente de ataque sin centrodelantero referente, porque tanto Müller, Götze como Özil intercambiaban posiciones que exhibían las debilidades del fondo luso.

A los 32, llegó el 2 – 0: el defensor Matts Hummels, en una furiosa entrada, martilló de cabeza un envió de Tony Kroos desde el corner. La ventaja y el desconcierto se hacían más pesadas para el conjunto vestido de rojo, lo que derivó en la expulsión de Pepe por agresión a Müller. Si con la misma cantidad de jugadores se notaba la diferencia, con uno menos para Portugal sería peor porque los de Löw mantuvieron su furia. Primero, Götze probó a Rui Patricio y a los 46, otra vez Müller venció al arquero, tras tomar un despeje fallido de Bruno Alves.

Mats-Hummels-celebra-su-golLa historia estaba sentenciada, todo dependía de la voluntad alemana para conocer por cuánto sería el marcador final. Así que a la segunda etapa podría haberle calzado justo, lo que en básquet se entiende como “tiempo basura”. Alemania levantó el pie del acelerador y reguló sus esfuerzos. Portugal se veía inconexo, dubitativo para romper el bloque defensivo que se le planteaba en campo contrario y frágil para contener los contragolpes de su rival.

Sólo Nani, a los 29, exigió a Neuer, a otra firme respuesta, con un remate desde lejos; mientras Ronaldo le protestaba al árbitro serbio Mazic Milorad por un penal no cobrado de Benedidikt Höwedes a Eder.

Los teutones en cada arranque se enfrentaban a Rui Patricio: primero Özil, luego Götze y nuevamente Müller no convirtieron debido a mala puntería que por virtud del arquero. El ingreso de André Schürrle por el volante del Arsenal inglés, oxigenó nuevamente el ataque. El jugador del Chelsea se volvió un imán para sus compañeros y otra pesadilla por la izquierda del fondo portugués, que minutos después perdió a Fabio Coentrao, su lateral por ese sector, al exigirse para llegar a un pase en ofensiva. Desgarro en el aductor derecho y todo hace pensar que se terminó su Mundial.

A los 33, Müller apareció para completar su faena y asentar en las estadísticas el primer hat trick de Brasil 2014. El lungo rubio de Bayern Münich, Bota de Oro en Sudáfrica 2010, se vistió de pescador en el área y tomó el rebote que concedió Rui Patricio, ante la mirada de los defensores portugueses, tras el desborde y centro bajo de Schürrle.

cuarto gol alemaniaCuatro a cero categórico y señal de alarma para el resto de las selecciones. La polifuncionalidad de varias de sus piezas, afirman a esta máquina teutona como candidata seria luego de sacarse de encima sin complicaciones y reducir a la mínima expresión al rival, que se suponía, más complicado en su grupo. Alemania avanza, veremos si alguien lo detiene.

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