Los siete partidos, tras 24 largos años

Por Juan Pablo Cuello Morales (Kwell)
Tras obtener un inteligente triunfo ante el prometedor seleccionado belga por 1 a 0, la Selección Argentina logró trascender la “Maldición de los Cuartos de Final” y se clasificó para las instancias semifinales de una Copa del Mundo, algo que no lograba desde aquel memorable Mundial de Italia ’90.
Los dirigidos por Alejandro Sabella dieron una clara demostración de cómo administrar tácticamente un partido. Tuvieron una mínima posesión de balón, y trabajaron concentradamente la “zona” defensiva, merced a la impecable tarea de un regresado (y a tiempo) Martín Demichelis. Con él, la taciturna última línea “Albiceleste” logró tranquilizarse, pararse mejor, y dejar varias veces en fuera de juego a los atacantes europeos, a quienes también supieron empujar fuera de su área, obligándolos a tirar una infinidad de centros “a la olla” que poco o ningún daño lograron efectuar sobre el arco defendido por un nuevamente seguro Sergio Romero.
Quizás la repetición de la maniobra por parte de los dirigidos por Wilmots se debió a factores que fueron más allá de su propia identidad bienintencionada de juego. El mal estado del terreno de juego hacía poco seguro practicar el juego con balón al piso.
Pero si hablamos de cuestiones defensivas, fue Bélgica quien no se mostró demasiada dinámica a la hora de atorar los intentos argentinos. Y fue así que estando muy parados, le dejaron un huequito a Gonzalo Higuaín en el minuto 7, que capturó un rebote de un pase que iba profundo para la proyección de Zabaleta, y siguiendo la natural trayectoria del balón el ariete del Nápoli castigó de derecha, dándole parábola y fortaleza al remate.
gol de higuain ante bélgica
El Seleccionado Argentino pareció regenerado en lo físico, demostrando mucha generosidad a la hora de relevar y defender el resultado sin la pelota, pero no sumó mucha gente en el ataque. De hecho, en el primer tiempo pueden sumarse un intento de remate de Di María en el minuto 21, que terminaría con su desgarro en su pierna derecha que lo margina por el resto de la Copa.
lesión de di maría
Con respecto a lo estrictamente táctico, volvió a demostrarse el dispositivo de un Lavezzi jugando de carrilero, arrancando por izquierda durante los 20 primeros minutos, luego rotando con Di María.
Bélgica podía acercarse con alguna pelota parada, algún remate de media distancia, y no más, puesto que la ocupación de espacios en defensa de la Argentina fue excelente, con una pareja de laterales (Zabaleta-Basanta) que pasaron al ataque en los momentos adecuados pero que priorizaron la contención de las intentonas de jugadores como Origi, Miralles y Hazard, que tuvieron opacas actuaciones.
En el complemento, decididamente Argentina le cedió el balón a Bélgica y planteó sus opciones de contragolpe. Fellaini tampoco fue profundo, el ingreso de Lokaku no fue determinante, y la desesperación fue haciendo que los europeos fuesen castigando con dureza a los jugadores argentinos cada vez que éstos se hacían con el balón, bajo la permisiva mirada de Rizzoli y sus colaboradores, Faverani y Stéfani.
Si hablamos de los Jueces, podemos decir que el Principal (Rizzoli) estuvo mal parado en muchas acciones, teniendo una lectura por demás torpe de la dinámica de un  juego que no se caracterizó precisamente por ser vertiginoso. Las acciones divididas fueron generalmente sancionadas a favor del seleccionado de casaca roja y franjas negras, y hasta tuvo un gesto decididamente torpe para sancionar, por ejemplo, la finalización de la primera etapa en lo que resultaba ser un decidido ataque argentino. Cuando amonestó a Hazard en el minuto 7 del complemento lo debió realmente expulsar por su intención de querer causarle daño al mediocampista central, y no sancionó el pisotón de Kompany sobre Lavezzi en el minuto 13.
De hecho, el capitán belga fue otro de los jugadores belgas que, al menos por acumulación de amonestaciones, debió retirarse antes del campo de juego. Otro que corrió con la “protección” del “Pito” fue el lateral Alderweireld, quien le asestó a Biglia un criminal planchazo de expulsión directa en el minuto 22 del complemento.
Sobre los asistentes, Faverani (Primer Línea) prefirió mostrarse “desatento” en acciones directas de juego que favorecerían a los argentinos, como aquel agarrón de Witsel sonre Mascherano en el arranque del juego y que Rizzoli no se encontraba en ocasión de sancionar, aunque sí estuvo marcadamente enérgico para anular a Messi cuando la “Pulga” recibía patadas, raspones y empellones de toda clase cuando entre tres defensores belgas se encargaban de anularlo. Sin embargo, estuvo bien en las sanciones de los fuera de juego. En tanto, Stefani erró en la sanción de un córner para Bélgica en el minuto 14 cuando la pelota había rebotado en Hazard, y también estuvo acertado en las posiciones de adelantamiento.
Por tanto, la Selección Argentina pasa de ronda y se asegura jugar los siete partidos tras 24 años, en una tarea que viene resultando ser de menor a mayor a lo largo de la Copa del Mundo. Gana con lo justo, no le sobra nada, pero se nota una mejor actitud y una recuperación física.
Sabella parece haber encontrado “el” equipo con un Demichelis muy sólido, que ordena y maneja los tiempos tácticos de la defensa, con un Romero sólido, un Mascherano intratable, un Messi que aparece por cuentagotas pero que es determinante. Ojalá este gol le posibilite a Higuaín, la gran figura del encuentro, ganar en confianza para que en el choque contra Holanda aparezca en su mayor plenitud y le permita a la Argentina volver al definitivo primer plano internacional.
once inicial ante bélgia

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