Día de la Independencia

Por Juan Pablo Cuello Morales (Kwell)

El Seleccionado Argentino logra imponerse ante Holanda por definición desde el punto penal y jugará el próximo domingo la Final de la Copa del Mundo Brasil 2014 ante la poderosa Alemania. Los dirigidos por Alejandro Sabella fueron mayormente protagonistas de las acciones durante los 120 minutos de juego del partido, puesto que pareció realmente el único de los dos seleccionados que tuvo real intención de poder imponerse por sobre su rival dentro del campo de juego.

Dentro de un marco de exacerbado mutuo respeto, Sabella supo cómo anular la construcción de juego ofensivo diagonal de Holanda. Dispuso un dispositivo de dos hombres para anular a Robben, compuesto por los laterales (Zabaleta y Rojo, de acuerdo por dónde se moviera el 11 “Naranja”) y el auxilio de Biglia o Mascherano. Este último terminó convirtiéndose en la verdadera pesadilla del extremo holandés, que no pudo trascender durante todo el encuentro.
Argentina trató de aprovechar el callejón que dejaba libre el lento e irresoluto Martins Indi, quien terminó siendo amonestado cansado de empujar a jugadores como Messi ante la impotencia del potencial de los “Albicelestes”.

Mascherano

Argentina trabajó una zona defensiva donde nuevamente se erigió como conductor del manejo de los tiempos el muy eficiente Demichelis. Garay pudo soltarse aún más y entre los dos supieron complementar bien los pocos arrebatos ofensivos de los europeos.

Sobre el final del primer tiempo, hubo un penal sobre Garay tras un tiro de esquina, no advertido por una terna arbitral que por momentos parecieron inclinar ciertamente la balanza a favor de los dirigidos por Van Gaal.

¿Holanda? Poco, casi nada. Demasiado respetuosa del rival que tenía enfrente, quizás disminuida en lo físico (Van Gaal tuvo que sacar rápidamente del encuentro a De Jong y Van Persie, y agotó sus posibilidades de poder sustituir a Cillesens con el tempranero reemplazo de Martins Indi), se dedicó a horizontalizar demasiado su juego y a lanzar centros, empujados nuevamente por la justeza del trabajo de contención argentino, que recordó a lo hecho ante Bélgica.

Sabella sustituyó al eficaz Enzo Pérez y al “Pipita” Higuaín por Palacio y Agüero, en un claro mensaje de demostrar que quería imponerse antes de la finalización del encuentro. Si no pudo hacerlo es, simplemente, porque tuvo jerarquía en la contención de intentos ofensivos en la presencia de Vlaar en la última línea de la “Oranje”.

Palacio y Maxi Rodríguez tuvieron las grandes posibilidades de poder desnivelar sobre el segundo tiempo del tiempo suplementario, pero fueron displicentes en sus definiciones y obligaron a la Argentina a sufrir demasiado, para definir desde el punto penal su clasificación.
Allí creció la figura de Sergio Romero, que demostró mucha seguridad a lo largo de los 120 minutos de juego en sus pocas exigencias. Le contuvo los penales a Vlaar y a Sneijder, y para Argentina convirtieron Messi, Garay, Agüero y Rodríguez con suspenso.

maxi y romero

Sobre el trabajo de la terna arbitral turca, Cakir (Juez Principal) no demostró nada que sus colegas de Cuartos y Semifinales no hayan demostrado hasta el momento: letanía para mostrarse firmes ante situaciones de amonestación. En el minuto 30 tuvo que amonestar a Demichelis por una dura entrada a Sneijder. A los 37 Martins Indi empujó a Messi, y recién sería amonestado unos minutos después por repetir la acción, lo que le hubiese valido la expulsión. Al minuto del complemento, debió al menos sacarle la amarilla De Vrij por un codazo a Enzo Pérez. Sin embargo, no dubitó en amonestar –finalmente- al central del Manchester City (Demichelis) a los 3 minutos de la parte final, lo que también le hubiese valido irse a los vestuarios antes de tiempo. Luego debió ajusticar a Janmaart por una plancha a Biglia en el minuto 15, y en el arranque del segundo tiempo suplementario debió hacer lo mismo con Kluyt por el golpe que terminó por cortarle el maxilar inferior a Zabaleta. Por último, Janmaat pegó otro criminal planchazo a los 11 de la última etapa adicional del juego. Dentro del contexto de un partido que no fue violento –insisto- por el mutuo respeto de los jugadores, el encuentro bien pudo haberse desnaturalizado por la inacción del asiático.

Sus colegas, el Primer Asistente Duran y el Segundo Ongun, también acertaron y erraron fuera de juego, tiros de esquinas y laterales, aunque con una cierta tendencia favorable hacia los europeos.

Por tanto, llegó el tan ansiado Día de la Independencia, justamente en un 9 de Julio que será inolvidable. Argentina logra prescindir de Messi (inexpresivo, particularmente, desde los primeros minutos del complemento en adelante) y crece como equipo, levantando como su definitivo estandarte a ese pedazo de jugador llamado Javier Mascherano. Lleva 370 minutos sin recibir goles. De hecho, es el seleccionado que menos goles en contra ha recibido en el Mundial (solo 3), y no recibió tantos superada la fase de grupos. Se enfrentará al seleccionado que más goles ha convertido, en lo que será el partido “Bueno” de esa serie iniciada en México 1986 y suspendida tras la Copa del Mundo Italia 1990.

ganó argentina por penales

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